El consumo privado registró en julio bajas del 1,2% interanual y 0,2% con relación a junio, según un estudio privado.

En el acumulado de los primeros siete meses del año, la retracción del gasto de los hogares alcanza el 1,5%.

En la medición desestacionalizada, el índice marcó una disminución del 0,2% respecto a junio y sumó ocho meses consecutivos de caídas.

Según el informe, tras el incremento registrado el mes previo, los números de julio volvieron a mostrar «señales de estancamiento en la comparación mensual».

La tendencia actual consolida un escenario de debilidad en la demanda interna de bienes y servicios.

Los datos corresponden al Índice de Consumo Privado (ICP-UP), elaborado de manera mensual por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo (UP).

Al desglosar el índice por categorías, el rubro de consumo masivo —que representa el 50% del gasto total de los hogares— presentó una caída del 1,7% interanual.

Dentro de este segmento, el consumo de carne vacuna bajó 1,8%, acumulando «12 meses consecutivos de baja».

Por el contrario, el consumo de carne porcina y aviar subió un 22,1% y 15,8% respectivamente en julio.