Tras varios meses de misterio, se develó que el kirchnerismo competirá en las elecciones de Córdoba por afuera del PJ con la candidatura del actual diputado nacional del Frente para la Victoria Pablo Carro.

El dirigente, que liderará el frente Córdoba Ciudadana, es el secretario general de la CTA de Córdoba y tiene una formación militante más ligada a la izquierda nacional que al peronismo, más allá de los vasos comunicantes entre ambas tradiciones políticas.

El frente kirchnerista está integrado por el Partido de la Victoria, Partido Comunista, Frente Grande, Nuevo Encuentro, Kolina y Partido Solidario, pero también representa a otras agrupaciones del universo cristinista como La Cámpora, Patria Grande y La Colectiva, entre otras.

En 2017, Carro encabezó la lista de diputados nacionales del Frente Córdoba Ciudadana y obtuvo un discreto 10 por ciento de los votos, quedando muy lejos de la lista oficialista y por debajo de la alianza Cambiemos, en un distrito en el que el kirchnerismo nunca pudo hacer pie.

En Córdoba, donde Cristina Kirchner le levantó el pulgar al diputado de extracción sindical, la estrategia dista de la utilizada en otras provincias, donde primó el criterio de cerrar acuerdos con los oficialismos peronistas para ir en unidad por dentro del PJ.

En contraste con lo sucedido en Entre Ríos, Tucumán, San Juan o Catamarca, donde fue posible amalgamar armados por la postura flexible de sus jefes provinciales para incorporar a Unidad Ciudadana detrás de sus candidaturas a la reelección, en Córdoba el gobernador Juan Schiaretti tiene una mirada excluyente del kirchnerismo y de hecho es uno de los fundadores de Alternativa Federal, el espacio nacional del PJ anti-K.

En los primeros meses del año, el cristinismo había explorado un acuerdo con el ex gobernador José Manuel de la Sota, que estaba enemistado con su sucesor Schiaretti, para recuperar la provincia en el marco de un proyecto común, pero la súbita muerte del «Gallego» en un accidente de ruta dinamitó la estrategia de librar la disputa por dentro del PJ.

En ese contexto, el kirchnerismo cordobés viró hacia la izquierda y la danza de nombres para la gobernación se limitó a dirigentes del riñón: finalmente Carro se impuso sobre la otra opción que se barajaba, la diputada nacional camporista Gabriela Estévez.

«Les quiero contar que seré candidato a gobernador por el Frente Córdoba Ciudadana. Estoy muy feliz de asumir junto a ustedes este enorme desafío. Entre todas y todos vamos a construir un futuro mejor para Córdoba», tuiteó Carro para oficializar su postulación.