La sanción de la ley de «Economía del Conocimiento» permitirá crear 215 mil puestos de trabajo y alcanzar los 15 mil millones de dólares de exportación en 2030, estimó hoy la consultora PwC Argentina.

Para esa empresa, la norma sancionada el pasado miércoles implica «un salto estratégico para desarrollar» ese sector, ya que establece beneficios fiscales para empresas de software y actividades como el e-commerce.

«La decisión del Congreso de sancionar una nueva ley de economía del conocimiento es un paso estratégico para desarrollar este sector, que es hoy uno de los más dinámicos de la economía argentina y un polo de generación de empleos de alta calidad para nuestros jóvenes profesionales», señaló Santiago Mignone, socio principal de PwC Argentina.

La ley de Economía del Conocimiento, aprobada el miércoles último por el Senado, está integrada por aquellas actividades productivas que se caracterizan por el uso intensivo de tecnología y requieren capital humano altamente calificado.

A través de esa norma, se buscará crear 215.000 puestos de trabajo y alcanzar los 15 mil millones de dólares de exportación en 2030.

«La Argentina, que es uno de los diez países con mayor potencial en este rubro, alcanzó en 2018 exportaciones por USD 6 mil millones de dólares. Actualmente, realiza el 0,4% de las exportaciones mundiales. A su vez, este sector aumenta la productividad de otras industrias: construcción, textil, manufacturas, alimentos, automotriz, comercio, agroindustria», destacó PwC en un comunicado.

Asimismo, añadió que la Economía del Conocimiento «impacta en todos los sectores económicos: mejora procesos, aumenta la eficiencia, baja costos y genera innovación para diversos sectores de la economía».

Entre las actividades que incluye se encuentran: software, biotecnología, las industrias aeroespacial y satelital, audiovisual, servicios geológicos y de prospección y relacionados con electrónica y comunicaciones, centros de exportación de servicios profesionales, investigación y desarrollo, nanotecnología y nanociencia y la fabricación bienes 4.0.

«Es importante impulsar estas actividades porque son las más dinámicas y tienen el potencial de aumentar transversalmente la productividad, la cantidad y calidad de empleo, además de contar con el potencial de transformar el país en una plataforma mundial para los servicios basados en el conocimiento», destacó Mignone.